Torquemada, el quemador

Un día como hoy vio la luz el tipo que confesaba a la reina Isabel la Católica. El primer Inquisidor  del Santo Oficio y el que expulsó a los judíos de España. Este, quien fuera conocido en vida  como «martillo de los herejes», martilló de lo lindo: se habla de 3000 muertos entre quemados (los más), encarcelados y torturados. Es verdad que los católicos franceses mataron más protestantes en la noche de San Bartolomé que el Santo Oficio en tres siglos, y que los alemanes quemaron más brujas en un año que la Inquisición en toda su historia, pero lo de Torquemada marcó a España. Y lo peor, el viejo paranoico nunca se arrepintió de sus chicharronadas. Pasó sus últimos años arañando doblones para hacerse una tumba que le profanaron en la guerra de la Independencia. ¡Que te den candela, fray Tomás!

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